Quién paga la red del biometano: en España el coste de conexión recae en el productor
Un informe del Regulatory Assistance Project analiza cómo reparten los países europeos el coste de conectar las plantas de biometano a la red de gas y sitúa a España entre los que lo cargan al productor, junto con Dinamarca, Finlandia, Polonia o Portugal, frente a Austria, Francia o Italia, que lo reparten con el operador. Los equipos de control de calidad, odorización y medición cuestan entre 200.000 y 1,8 millones de euros por punto de inyección, más la compresión y el ramal hasta la red. España carga también al productor los refuerzos y los costes de flujo inverso que exige una producción constante en los meses de baja demanda, y el informe advierte de que una conexión de biometano puede impedir desmantelar tramos de red que la electrificación dejaría sin uso.